Mucho antes de vivir juntas, empezamos a construir comunidad

Hay proyectos que empiezan cuando se pone la primera piedra.

El nuestro empezó mucho antes.

Empezó con personas que se hicieron una pregunta muy sencilla y, al mismo tiempo, enorme: ¿cómo queremos vivir?

Queríamos nuestra propia casa, nuestra intimidad y nuestra independencia. Pero también queríamos recuperar algo que muchas veces se pierde en la forma de vida actual: conocer a quienes viven cerca, poder contar unas con otras, compartir tiempo y espacios y saber que, cuando lo necesitemos, habrá una comunidad alrededor.

De esa idea nació Ágora.

Ágora Cohousing en Rabasa: una forma diferente de entender la vivienda

Los primeros pasos del proyecto se remontan a 2017 y 2018, cuando comenzó a gestarse en Alicante la posibilidad de crear una comunidad de vivienda colaborativa. En 2019 tomó forma la cooperativa Rabasa Comunidad Colaborativa, un proyecto intergeneracional de cohousing en suelo público de Rabasa.

Pero desde el principio tuvimos claro que esto no iba únicamente de construir viviendas.

El modelo de cesión de uso nos permite disponer de nuestro propio hogar y, al mismo tiempo, formar parte de una cooperativa que gestiona los espacios y servicios comunes. El proyecto combina así privacidad y autonomía con vida comunitaria y apoyo mutuo.

Y eso cambia muchas cosas.

Porque no se trata de compartirlo todo. Se trata de decidir qué queremos compartir.

Antes que las casas, construimos nuestro Proyecto de Vida

Durante estos años hemos dedicado mucho tiempo a algo que no siempre se ve desde fuera: aprender a ser comunidad.

Hemos hablado de cómo queremos convivir. De cómo tomar decisiones. De qué espacios queremos compartir y cuáles queremos preservar. De cómo relacionarnos, resolver diferencias, organizarnos y cuidarnos.

Así fuimos creando nuestro propio Proyecto de Vida y nuestro Marco de Convivencia.

También hemos trabajado herramientas como la sociocracia, la cohesión emocional comunitaria, el bienestar, la Economía del Bien Común y distintas formas de participación que nos ayudan a construir una comunidad donde cada persona conserve su autonomía y, a la vez, forme parte de algo colectivo.

Porque vivir en cohousing no significa renunciar a tu vida.

Significa elegir no vivirla de espaldas a quienes tienes alrededor.

Cocuidados y apoyo mutuo en nuestra comunidad

Con el tiempo apareció otra pregunta inevitable:

¿Qué ocurre cuando alguna de nosotras necesita ayuda?

¿Qué comunidad queremos ser entonces?

Ágora participó en el programa Comunidades de Cuidados junto con otros proyectos de cohousing de España. Durante ese proceso trabajamos sobre el autocuidado, el cocuidado y el apoyo mutuo, acompañadas, entre otras personas, por Lourdes Bermejo y Jorge Toledo.

Y nuestra manera de entender los cuidados fue evolucionando.

Cuidarnos no significa convertirnos en cuidadoras profesionales unas de otras.

Significa conocernos. Estar atentas. Poder pedir ayuda. Saber recibirla. Generar confianza. Crear redes. Respetar la autonomía de cada persona y prever también qué apoyos externos podremos necesitar a lo largo de la vida.

Significa construir una comunidad en la que podamos seguir viviendo también cuando nuestras circunstancias cambien.

Nuestra voluntad es que Ágora sea un lugar para vivir durante mucho tiempo. Un lugar en el que envejecer no signifique necesariamente tener que abandonar nuestro hogar ni nuestra comunidad.

El camino no ha sido sencillo

Nuestra historia también tiene esperas.

La cooperativa consiguió una parcela de suelo público en Rabasa para desarrollar el proyecto, pero la pandemia y diferentes dificultades administrativas, jurídicas y financieras fueron retrasando durante años el comienzo de las obras.

El proyecto llegó a estar bloqueado.

Y, sin embargo, la comunidad no se paró.

Seguimos reuniéndonos.

Seguimos tomando decisiones.

Seguimos aprendiendo.

Seguimos pensando cómo queremos vivir juntas.

Seguimos cuidando los vínculos mientras esperábamos poder construir los espacios que algún día los acogerán.

Y quizá esa sea una de las cosas más importantes que hemos aprendido durante todo este tiempo:

no hace falta tener todavía las llaves para empezar a hacer comunidad.

A comienzos de 2026 llegó una noticia especialmente importante para Ágora: se resolvió el problema jurídico que mantenía paralizado el proyecto de Rabasa, permitiendo avanzar de nuevo en su desarrollo. El proyecto contempla 18 viviendas en la calle Ponce de León, una de ellas destinada a la Generalitat.

Ágora es también el barrio

No imaginamos nuestro futuro hogar como una isla.

Queremos formar parte de Rabasa, relacionarnos con el barrio y contribuir a generar comunidad también fuera de nuestra parcela.

Porque nuestra idea de cohousing no consiste en encerrarnos entre personas que pensamos igual.

Al contrario.

Queremos recuperar algo que durante generaciones ocurrió de manera mucho más natural: la vida de barrio, las redes vecinales, la confianza y el apoyo entre personas que viven cerca.

Nuestro proyecto es intergeneracional precisamente porque creemos en la riqueza de convivir entre edades, experiencias y momentos vitales diferentes.

Nuestra casa todavía se está construyendo. Nuestra comunidad, no.

Han pasado años desde aquellas primeras conversaciones.

Por el camino hemos aprendido sobre arquitectura, cooperativismo, financiación y trámites. Pero, sobre todo, hemos aprendido sobre personas.

Sobre escuchar.

Sobre decidir juntas.

Sobre poner límites.

Sobre pedir ayuda.

Sobre acompañarnos.

Sobre entender que hay muchas cosas importantes para vivir bien que no se pueden comprar.

Y seguimos aprendiendo.

Porque Ágora no es un proyecto cerrado.

Nuestra historia sigue escribiéndose y todavía hay sitio para nuevas personas que quieran formar parte de ella.

Personas que busquen algo más que una vivienda.

Que quieran conservar su independencia, pero conocer a quienes tienen al lado.

Que valoren la intimidad, pero también la comunidad.

Que crean en el apoyo mutuo, en los cocuidados y en una manera más humana de vivir.

No buscamos personas iguales.

Buscamos personas dispuestas a construir algo juntas.

Porque quizá el futuro no consista únicamente en encontrar un lugar donde vivir.

Quizá también consista en encontrar una comunidad de la que formar parte.

Nosotras ya estamos construyendo la nuestra.

Conoce quiénes somos.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Rellena este campo
Rellena este campo
Por favor, introduce una dirección de correo electrónico válida.
Necesita estar de acuerdo con los términos para continuar